Para maximizar la vida útil de su bomba, es crucial realizar el mantenimiento periódico adecuado a intervalos designados. El tiempo de inactividad de una bomba puede ser costoso en términos de pérdida de producción y costo de reparación.

Las bombas están diseñadas para operar en un solo punto conocido como el punto de mejor eficiencia. A medida que los componentes comienzan a desgastarse, el rendimiento de las bombas comienza a disminuir, y la operación fuera de este punto genera problemas como el desgaste acelerado de los cojinetes o los sellos, la vibración, el aumento excesivo de la temperatura o la cavitación.

El mantenimiento de la bomba es necesario para mantener el rendimiento, la confiabilidad y garantizar que el rendimiento del proceso se restablezca según los criterios de diseño originales. Pueden basarse en correctivo, preventivo y predictivo.

Para las bombas accionadas por motor, los niveles y las condiciones del fluido del motor deben revisarse cada ocho horas de funcionamiento. En climas excesivamente fríos o excesivamente cálidos, es posible que sea necesario ajustar las especificaciones del aceite y del refrigerante. Para ello consulta las recomendaciones del fabricante del motor.

Además, te invitamos a contactar con los expertos en el tema: Hidromecánica y Sistemas de Bombeo.